El vudú en Haití es una religión afrocaribeña que se desarrolló durante el periodo colonial, especialmente entre los siglos XVII y XVIII, cuando personas esclavizadas provenientes de África occidental —sobre todo de Benín y Nigeria— llevaron consigo sus creencias.
En el contexto de la colonia francesa de Saint-Domingue (actual Haití), estas tradiciones se reorganizaron y adaptaron, dando lugar a una religión estructurada con sacerdotes (houngans), sacerdotisas (mambos), ceremonias, cantos y la veneración de los lwa (espíritus intermediarios entre el mundo humano y lo divino).
El sincretismo es un rasgo muy frecuente en el Caribe (también lo he visto en Cuba) y que integra elementos del catolicismo impuesto por los colonizadores franceses con cosmovisiones africanas.
Muchas deidades o lwa se identifican con santos católicos, lo que permitió a los practicantes mantener sus creencias bajo la apariencia de devoción cristiana. Este proceso no fue una simple mezcla superficial, sino una estrategia cultural de resistencia y adaptación que dio como resultado una religión compleja muy vinculada a la histórica de Haití y su vida espiritual.







