Introducción
La madre de Noemí (la chica fallecida) así como su hija no aparecen en las fotos por deseo expreso de la madre, así como los motivos del suicidio tampoco los voy a explicar por respeto.
Crónica de una muerte anunciada
Ramón es un pescador humilde que vive en el varrio de La Zurza en Santo Domingo, un barrio muy pobre junto al río Isabela que se junta con el río Ozama para llegar al mar. Lo conozco desde hace años porque he salido a navegar con él a menudo.
Su hija Noemí de 25 años, era apodada por todos como «La Muñeca», una chica risueña regordita y simpática que además tenía un hermosa hija. Noemí se separó de su marido y entró en una gran depresión, ni la alegría de su hija la podía ayudar. Se pasaba los días encerrada en casa de sus padres leyendo la Biblia.
Sus padres notaron esta situación y la tenían bajo vigilancia. Aún así un día consiguió escaparse y subirse al puente que cruza el río Isabela (ese puente antes de cruzar el río pasa a gran altura sobre algunas calles).
Su padre la vio y corrió tras ella. Logró subirse al puente y corrió con todas sus fuerzas mientras ella deambulaba despacio por el puente. Era un domingo a las 13:00. La muñeca se giró cuando Ramón se encontraba a escasos 2 metros y al verlo se apresuró a saltar del puente.
Cayó desde muy alto sobre el asfalto. Imposible sobrevivir a esa caída. Cayó de pié y se partió ambas piernas así como se produjo multitud de heridas mortales por todo el cuerpo. La ambulancia llegó y ella en un charco de sangre aún podía decir su nombre. La ingresaron viva en el hospital donde murió pocos minutos después.
Ramón tiene que vivir ahora recordando cada día de su vida como vio con sus propios ojos a su hija quitarse la vida.
Estas fotos fueron tomadas en la casa de Ramón y son un homenaje a Noemí
Descansa en paz Muñeca.
Santo Domingo 15-marzo-2026







