Desde el 5 de junio al 16 de septiembre se expone en la Fundación Mapfre la obra del fotógrafo japonés Shomei Tomatsu.
El trabajo de Shomei Tomatsu (1930-2012) cubre más de seis décadas de historia japonesa. Tomatsu tenía veinte años cuando comenzó a tomar fotos. La técnica no le era desconocida: sus dos hermanos eran entusiastas e incluso habían instalado una habitación oscura improvisada en un armario. Cuando, más tarde, un maestro criticó su primer trabajo fotográfico, que era de tono surrealista, y sugirió que adoptó el camino del realismo, Tomatsu redirigió su enfoque hacia la realidad. Allí era donde siempre se mantendría, pero de una manera extraordinariamente única, acentuando y forzando las capacidades expresivas y comunicativas de la imagen fotográfica, explorando su potencial simbólico hasta el punto en que creó una estética que deliberadamente se distanció del fotoperiodismo fundando así, en cierto sentido, una nueva forma de fotografía documental.

La exposición recorre su carrera a través de 180 fotografías organizadas en once secciones temáticas que reflejan los amplios intereses que atrajeron su atención. En esta selección de temas y su tratamiento visual, que nunca es literal ni directo, lo que emerge claramente es su espíritu de compromiso: la destrucción causada por la guerra, la presencia de bases militares y la americanización de las costumbres, los estragos causados por la naturaleza, el avance imparable de la urbanización, las protestas estudiantiles, la persistencia de las raíces y las tradiciones, la belleza natural y la glorificación de los objetos cotidianos, por nombrar algunos.







